Archivo mensual: noviembre 2006

CUANDO UN AMIGO SE VA

Cuando nos deja un amigo, una estrella en el firmamento se apaga; los sonidos parecen no tener más eco y los días carecen de calor. Cuando un amigo se va buscamos su sonrisa dentro de nosotros para poder seguir adelante y atrapamos su memoria para que nuestro corazón vuelva a latir.
Cuando un amigo se va comprendemos que él es uno de ángeles que Dios nos mandó para sobrellevar la vida.
Hay veces que Dios lo llama de regreso y solos nos quedamos con el tesoro que nos dejó…
Cuando un amigo se va, algo de nosotros se marcha con él.

Con tu muerte se han acabado los rumores, los rechazos y la discriminación que caían sobre ti. Atrás quedaron los medicamentos, no más tratamientos, protocolos, análisis, efectos secundarios ni infecciones oportunistas.
Se terminaron las citas médicas y los análisis de laboratorio. Se acabaron las falsas esperanzas y se apagó la constante sombra que oprime la vida. Se acabaron los desencantos y las metas no cumplidas. Desaparecieron las lágrimas y las frustraciones. Finalizaron los días precarios y de escasez, todo eso que se quedó aquí…
Con tu muerte ha terminado todo menos nuestra amistad.

En memoria de Carlos
13/11/06

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Eye by eye, tooth by tooth.

The ancient law of talion which encourages retaliation and revenge seems not to be quite far from today sense of justice in some countries and societies. For those who pray such sense of justice, Capital Punishment is the only way to preserve the law and order.
One of the main definitions of Justice is “to provide each one what each one deserves or belongs”, but upon what basis we can deduce such deservingness. Upon pain and revenge?
It is clear that when we are struck due to a criminal felony we get into a crisis circle that hazes over our minds and hearts and our first natural question is “why me?” .Our lives run through a supposed secure way when all of a sudden someone or something turns them into a mess of confusion and vulnerability, so we fight to recover such stability by giving back a fatal strike to our felon by thinking that after such retaliation our lives could bring about the false idea that felony could never be repeated again…what a cheat, on the contrary, our lives shall be dropped down into an emptiness because by getting rid of that person who transgressed against us or our beloved ones won’t bring the past back and crimes and felonies will go on.
Rape, murder, sexual abuse, etc. etc. cause indeed a deep pain in our hearts so we will necessarily need a healing process for such pain. Revenge is not the way. Retaliation doesn’t relieve us from our affliction, on the other hand it keeps us stuck into it .
Forgiveness is proved to be the way to heal our distress. By forgiving we break away that circle of pain and anger and eventually heal our hearts.
Killing the transgressor won’t give him the chance to repair the damage, it only will make it more difficult.
Offenders deserve a punishment and are obliged to repair the damage according the circumstances, so victims and transgressors should get into that healing process of asking and giving pardon.
When our societies understand the power of forgiveness, then we might say that we have developed ourselves as human kind.

Eduardo Sastrías

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Equipaje

Quiero llevarme la fachada de Catedral con sus santos y sus frailes y la fuente de San Miguel, las tortitas de Santa Clara y los dulces de la reina, el templo de San Francisco con su capilla del Rosario y la Casa del Alfeñique y la de los Muñecos también. Me quiero recargar en la puerta del edificio que fuera mi “Alma Mater” mientras mis oídos se llenan con las campanas que anuncian la misa de siete en San Juan Bautista. Me quiero envolver en el incienso de los santos que recuerda a los muertos mientras me sostengo en una herrería con pilares del siglo XVIII. Me quiero llevar la Talavera y los chiles en nogada de la fonda de Santa Anita y perderme en el barrio de los sapos o sentarme en el barrio del artista.
Me quiero llenar de color y de macetas colgando de balcones que siempre me vieron pasar y cansarme de andar en las calles empedradas hasta que se queden conmigo. Me quiero perder entre la vendimia del Parian y llevarme el olor a viejo del Convento del Carmen e iluminar mi cara con el reflejo del vitral del Pasaje y cargar mi maleta con lo que una vez me prestaron para llenar el vacío de mi corazón.
Escuchar el eco de los rezos y oler el humo de las velas del “Señor de las Maravillas” y pararme frente al edificio de Correos a comer un “borrachito”
Irremediablemente me he de poner a rezar ante la Virgen del Rosario implorándole me clave no a la cruz sino al suelo de esta tierra y me iré pidiendo un milagro mientras me siento en una banca olvidada cerrando mis ojos, esos que se quieren poner a llorar y que he de contener para que no empañen el momento único y vuelvan a un pasado que ya ha dejado de existir pero que aún duele en las entrañas su ausencia.
Me he perdido entre la gente jugando a que soy uno de ellos y quiero comer pollo con pipían en la casa de un buen amigo a las dos de la tarde y emborracharme con tres “pasitas” para olvidarme por un momento que esto sólo existe en mi corazón.
Quiero subirme a la Pirámide de Cholula y mimetizarme con los ángeles del Templo de Tonanzintla, comer también los duraznos en almíbar de Huexotzingo y por la noche dormir arrullándome al ritmo de las campanas de iglesias que gimen y gritan a Dios mientras un tren que atraviesa San Pedro se despide con su canto del día que ha quedado atrás.
Llevarme el Popocatepetl y el Ixtazihuatl que viven en un coloquio eterno.
Las calles de Analco, la China Poblana. y los Fuertes de Loreto.
Y finalmente cerrar mi maleta sabiendo que no hay más camino que el que va hacia delante y que lo que venga siempre será en algún momento un recuerdo
.

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