Archivo mensual: marzo 2011

SÍNDROME DE MUERTE

SÍNDROME DE MUERTE (En memoria a las víctimas del VIH)

Pensar que ambos jugábamos en mismo jardín de rosas,

sin siquiera imaginar que la espina de alguna de ellasnuestra vida pudiera cambiar.

El mundo parecía un pequeño trozo atrapado en nuestras manos

en el que reíamos y gozábamos sin pensar en un final; sin advertir que entre tantos y tantas hubiera una fruta cuyo veneno fuera letal.

Hoy te veo en un cuarto de hospital.

Eres mitad hombre, mitad nada.

Poco a poco se ha extinguido la flama de tu llamarada.

El dolor y la desesperación son tu nocturna bendición .

“¿Dónde están todos?” preguntas al vacío,

y en tu negra soledad te responde tan sólo el silencio.

Dónde están todos, que la espalda te han dado.

Dónde está la vida que de ti se ha burlado.

Sin embargo hoy a pesar de todo y de todos te necesito tanto como tú a mí.

Porque eres el héroe del mañana y el ángel del ayer.

Porque te aferras por no desfallecer y aunque tu sangre se pudre,

hay un grito de vida en cada lágrima derramada.

Por ser tan diferentes tenemos que llevar un estigma ,

por qué porser tan diferentes tenemos que sufrir más en la vida

y por qué por ser tan diferentes tenemos que cargar una cruz al calvario

que no será mas que el escenario del morbo y el desprecio.

Por qué por ser tan diferentes encontramos un final de un modo tan especial.

Vivirás querido amigo, vivirás para siempre aunque ya no estés conmigo,

donde quiera que me encuentre estarás a mi lado

para recordar momentos del pasado…

y entonces nada ni nadie romperá nuestro lazo sagrado.

Eduardo Sastrías
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ERASE UN DÍA DE LA MUJER

Mujer si puedes tú con Dios hablar, dice la letra de una popular canción, será que la mujer tiene esa cualidad de poder hablar el lenguaje de Dios, o será que Dios la escogió para hablar con ella.
Para John Gray los hombres son de Marte y las Mujeres de Venus, dando a entender que cada uno vive en un planeta diferente y sus percepciones de sí mismos son también opuestas, o sólo serán las actitudes, me pregunto yo.
Pero ya sea de Venus, Plutón o de la Galaxia más recóndita, la mujer es por sí un ser lleno de ambivalencias y misterios que sólo le pertenecen a ella y tratarlos de resolver resulta ser una tarea más que infructuosa, ajena a uno.
La mujer es así y no entiendo ese afán de conocer su esencia como si con ello se quisiera cambiarla a nuestra imagen y semejanza, ¡oh! craso delito humano.
Isaac Asimov dijo con preocupación en el siglo pasado que lo más triste de la vida actual era que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría. Haciendo una analogía un tanto atrevida, qué tal si dijéramos que la ciencia representa en este contexto al hombre y la sociedad a la mujer y así retomando el pensamiento de Asimov podríamos decir que lo más triste es que el hombre gana más rápidamente en conocimiento mientras que la mujer permanece en sabiduría. Y qué hay detrás de una sociedad sino una mujer quien es la que educa y conduce. Cuando por otro lado una sociedad como la nuestra se va a pique habrá que preguntarnos qué estamos haciendo con la mujer. Por nombrar algunos ejemplos, mencionemos a “las mujeres de Juárez”, mencionemos a la imposición de leyes penales y religiosas que se han erigido para que ella no pueda decidir sobre su cuerpo, mencionemos los embarazos no deseados de niñas que engendran niñas, mencionemos las frases tales como “atiende a tu hermano”, mencionemos la vanidad que la etiqueta como objeto en una portada hueca de revista, en un concurso de belleza o en un símbolo sexual, mencionemos los usos y costumbres de ciertas comunidades donde la mujer hoy en día se cambia por una vaca o se vende y se paga como deuda de apuesta, mencionemos a la mujer que se ha emancipado pero que en casa sigue siendo la sirvienta de sus hijos y su periférico marido, o bien la mujer que se ha prostituido dentro de un matrimonio para tener una camioneta y una residencia, en fin, mujer en esta trillada celebración de un solo día que te hacen como para resarcir el daño del olvido, te envío mis felicitaciones.

Eduardo Sastrías

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