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QUERIDO SANTA 22 DE DIC 2013

Mira nomás la fecha en que te estoy enviando mi cartita, pero tampoco me la hagas mucho de tos porque el regalo que te pedí la navidad pasada, tardó casi diez meses en llegar, no sé qué problema sindical tienes con tu empresa de paquetería o si estabas muy ocupado  con este asunto de ver qué tajada sacas con la Reforma Energética de mi extinto país.  Mira que diez meses, ya ni me acordaba qué te había pedido, la anestesia de la mediocridad y las jornadas de casi catorce horas diarias me tenían ya como zombie , sí de esos que están de moda, y que al parecer habitan  todo el planeta sin chistar ante tanta injusticia, desigualdad  e inequidad.
En fin, debo agradecer de cualquier manera los huevitos que me mandaste y que me dieron el “empuje”  para salir de aquella mazmorra que por casi catorce años me tuvo cautivo.
Espero te haya gustado la botella de “Buchanans  12” que te dejé junto con una pierna de jamón serrano , como entonces había aguinaldo y bono pues todo se me fue en tu regalo, la próxima vez te lo dejo junto a los conejitos de pascua para que veas lo que se siente estar esperando un  puto regalo.
Bueno, dejémonos de reclamos, no te voy a repetir que he sido un niño bueno, porque para los estándares de este país soy un niño muy, muy malo, imagínate irme a meter al zócalo a apoyar a AMLO en defensa del petróleo de nuestro difunto país, eso es sólo de nacos, huevones, indios y demás sustantivos  tan pícaros que por más que intentan ser ofensivos resultan un tanto cómicos, sobretodo viniendo de quien los dice. En fin que para “ellos” he sido un niño muy malo, yo con eso que veo que andas siempre de rojo igual supongo que me comprendes, pues me imagino que has de ser “rojillo” , y quizá te tilden como a mí  de izquierdoso, pero  mejor no nos metemos en honduras ya que entre izquierdoso, zurdo , torcido, raro , jotito, puñal, qüina, las palabras van degenerando de una posición política a una sexual.  Así que  en cuestión de lateralidades  será mejor no meternos.
Bueno a lo que vamos, porque seguro eres una persona muy ocupada para andar leyendo mis ocurrencias.
Este año te quiero pedir un País, sí como lo lees, UN PAÍS, ya que del que tenía, no queda nada, a pasos agigantados este año se han repartido lo que quedaba de él.  No hagas mucho ruido con tus risotadas y expresiones de tan mal gusto, por favor,  vas a despertar a la bola de tarugos que andan adormilados con el Fút y las Telenovelas, segurito que te pidieron un balón  y un boleto de esos de a miles de meses de crédito para ir al Brasil al mentado mundial de fútbol o una mega pantalla para ver la boda de la protagonista de la telenovela de moda, así que ni los muevas, ellos no saben aún que no tienen país tampoco.
Y como siempre te gusta dar un pilón de regalo pues aparte de que me des un país, también te quiero pedir algo que está un tanto cañón encontrar, pero pues  no pierdo nada con hacer mi petición, ya sé que si no llega para navidad, igual pasa como mi regalo del año pasado que llegó casi diez meses después. Es así que también te quiero pedir un amor, sí mi querido Santa , no te rías, no seas pinche gordo burlón, hasta pareces poblano ,también yo tengo mi corazoncito; yo sé que el tuyo lo aquietas con whisky  sin embargo ya ves que yo soy muy sano y no me meto cosas , (bueno de eso luego hablamos como dicen los mocosos de ahora, en “inbox”)  pero a lo que iba es que si por ahí encuentras en tu recorrido de tiendas, fábricas, deshuesaderos, museos, recicladoras, o de plano en una maquila de productos chinos , un “amor”, pues te lo voy a agradecer.  Nomás no me vayas a salir con la jalada de un muñeco de plástico, ni de Pimpón, que es un muñeco muy guapo y de cartón, no mames, ¿eh? Desde ahorita te lo digo, te lo regreso por UPS  (Úntatelo-Pinche- Santa).
Ya no te quito tu precioso tiempo, seguro te estás echando un brandy y yo con mis pendejadas.  Quedo en espera de mis regalos, como dicen en el pinche gobierno:  “En tiempo y forma”, conste cabroncito.
Atte.
El niño Lalo 

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QUERIDO SANTA

Querido Santa Claus:
Te mando un poco tarde esta carta ya que no he tenido un minuto para escribirte debido a tantas ocupaciones (ajenas) por lo que espero que te llegue la presente a tiempo antes de navidad, te la estoy enviando por diferentes vías antes de que la hagas de tos y me reclames que te llegó varias veces y que ya la leíste.
Este año como habrás visto me he portado más que bien, he sido sumamente iluso y obediente, y eso en este país de los agachados y los lloriqueados es sinónimo de ser bueno, por lo que no dudarás de que en efecto he sido más que bueno pues he tenido que cumplir todos los requerimientos, deseos y caprichos del lugarejo donde trabajo por lo que me ha sido imposible procurarme una vida propia, plena, con libertad de movimiento y acción.
Es por eso que esta navidad te quiero pedir un par de huevitos para tener el valor de renunciar a eso que se llama trabajo y que muchos quieren ver como una bendición cuando en realidad es una Vendición sí, no te esponjes, no es mala ortografía , es venderse con sumisión “Vendición”
Y es que pues en efecto debo confesar que me ha ganado el miedo de tomar la determinación, que si por lo que podré hacer fuera de semejante mazmorra, la cual por cierto me recuerda la analogía de la “Cueva de Platón”, que si los demás dicen que me moriré de hambre, que si me enfermo no estaré protegido, que si viene una crisis económica peor que la del 2009, que si esto o aquello y yo sigo aguantando todo tipo de vejaciones laborales con tal de tener unos centavitos.
Ahora bien si no me puedes traer un par de huevitos, pues tráeme un traje de “lástima”, ya que esa es la mejor moneda para sobresalir sin mucho esfuerzo en este país lloriqueado y tan carente de autoestima. Mira con que me ponga el traje de “lástima” de 8 am a 8 pm ya la hice, nadie me molestará en la oficina, es más harán el trabajo por mí para que se sientan seres “buenos”, me llenarán de sonrisas hipócritas y se desvivirán de que alguien los vea que me apoyan en todo y seré el objeto que los demás tomarán para alcanzar la santidad.
Bueno si no te da tiempo de confeccionarme el traje de “lástima” mándame un “ traje de imbecilidad”, sí Santa quiero ser un verdadero y reverendo pendejo, ese al que nadie quiere y que ni para qué encargarle que haga algo porque es tan, pero tan pendejo que para qué fiarse, mejor que otro lo haga, mira con ese “traje de pendejo” con que me lo ponga también de 8 am a 8 pm , tendré doce horas para mi solito, podré incluso echarme mis “coyotitos” , a papar moscas o cualquier otra ocurrencia.
Ahora bien si por tus múltiples ocupaciones o porque ya tu trineo está hasta la madre de computadoras, pantallas de TV, celulares, y demás aparatejos, pues reenvíale esta carta a los “Santos Reyes” mira que esos tipos son la buena onda, nada más de saber que anduvieron solos tres hombres en el desierto con sus animales, me puedo imaginar todo lo que no se habrán atrevido a hacer, y mira llevaban un buen de goma llamada Mirra, un buen de hierba con la que se daban sus pasones y que la disfrazaban de incienso, y harto oro ilícito para lavar , por eso andaban zigzagueando por el desierto, entonces a esos tipos creo que se les puede pedir cualquier cosa , desde un porro, que desaparezcan a alguien o hasta mi traje de imbecilidad.
Bueno mi querido y bien “alegre” Santa Claus, esta navidad te voy a dejar un vaso de whisky con cacahuates junto al árbol de navidad, ya que la última navidad que te dejé un vaso de leche y unas galletitas, no mames fue un asco entre los pedos tuyos y de tus renos que seguro también se tragaron parte de la leche, haciendo un batidero todo el techo de la casa y la estela que dejaron no fue precisamente de estrellas.
 
Atentamente

 

El niño Lalo

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¿ERES FELIZ? …


-¿Eres feliz? Me preguntas viéndome a los ojos. No espero esa pregunta, hace ya tantos y tantos años que nos fuiste entrevistando uno a uno con aquella grabadora Aiwa que era todo un adelanto tecnológico en esa década de los sesentas, cuando en las noches la televisión mostraba los programas en blanco y negro de teleteatro y de cantantes como María Victoria, Toña la Negra, Pedro Vargas, Agustín Lara que desfilaban en el “Estudio Raleigh”. Me vuelves a preguntar “¿eres feliz?”- No sé papá te respondo; he tenido momentos felices que parecen ahora lejanos. Sabes papá, la mente nos juega bromas de repente, pues nos transporta como ahora a un pasado en el que existes y me siento tan feliz de charlar contigo como padre e hijo, la realidad se vuelve tan sutil entonces y ahora sí te puedo decir que soy feliz, no como aquel niño que te vio irse poco a poco hasta que te desvaneciste para convertirte en alguien que una vez fue.
Cuantas cartas inacabadas papá, cuantos intentos por recobrar en mi memoria algún indicio de que estuviste en mi vida. Me preguntas que si soy feliz… no lo sé, la felicidad para mi ya no es un estado que se gana o se logra, es sólo algo que sucede, como tantas cosas que suceden agradables y otras desesperadamente tristes.
Al fondo escucho el segundo movimiento de la novena sinfonía de Dvorak , conocida como la “Sinfonía del Nuevo Mundo”. Volver a casa es un sentimiento que todos tenemos muy adentro, charlar contigo papá es volver un poco a casa.
Ahora a mis años entiendo que la vida es como un bordado que se va hilando día a día y que sólo en el momento que termina cobra su verdadero sentido y significado.
Te fuiste papá, y alguien ajeno vino a ocupar tu cuerpo. Así cruda y terriblemente sucedió y en ese momento supe que había un lado oscuro y desdichado en cada ser humano. Aprendí a ver la contraparte de la dicha y de lo que queremos definir como felicidad. Supe en carne propia lo que es el coraje de que te arrebaten algo que creías tuyo por ley natural. Me quedé solo en medio de una tiniebla tejida de confusiones que he tratado de ir descifrando al través de los años de una vida que se rompió en mil pedazos, como un espejo, cuando intentaba ver una semejanza de ti en mí. Y me vuelves a poner el micrófono enfrente y enciendes la grabadora y me preguntas de nuevo… “¿Eres feliz?”.

Tu hijo
Eduardo

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¡YA ESTUVO SUAVE!

 

Lic. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente de la República Mexicana:

Con todo respeto en mi calidad de simple ciudadano me permito escribir esta carta abierta con la finalidad levantar una protesta en contra del paquete económico que ha propuesto el secretario de Hacienda, Dr. Agustín Guillermo Carstens Carstens como medida para enfrentar la crisis económica global que afecta a nuestro país.
Resulta claro y evidente que el modelo económico actual ha sido una fábrica de pobres, es así que entonces no habrá impuesto que solucione la pobreza en este país mientras se continúe con dicho modelo. Es más, al crear y subir impuestos se desatará un efecto inflacionario provocando peligrosas afectaciones a la planta productiva ya que el consumo disminuirá y por ende el desempleo aumentará, qué hará entonces señor Calderon con tanto desempleado; las filas de la economía informal (que por cierto no paga impuestos) y la economía ilegal (un flagelo para la seguridad y el bienestar de los mexicanos) se verán engrosadas.
Me parece demagógica y populista la justificación a tal paquete económico.
México un país con riquezas naturales, minerales, turismo y tierras agrícolas, entre otros, le ha apostado a competir con los países más grandes industrializados quedando siempre rezagado y en último lugar, la economía se ha alejado de las necesidades y características propias del mexicano.
Remesas y petróleo se han convertido en la base de la economía nacional, la investigación, inversión productiva, fortalecimiento del campo, vías férreas y marítimas quedan a un lado sumergidas en trámites burocráticos que las han ahogado.
La educación, factor preponderante para el desarrollo del país, se encuentra secuestrada en manos de una maestra y sus agremiados que son realmente de dar pena.
El crecimiento demográfico se ha descuidado; los asentamientos irregulares cada vez son más, los mexicanos sin oportunidades de educación, salud y trabajo, tendidos en camellones de avenidas son más; quienes se aventuran a cruzar la frontera norte en busca de una vida más digna son más.
En contraste el despilfarro a manos llenas por parte de diputados y senadores es realmente insultante.
Los gobernadores de los estados (pequeños reycitos) inmersos más en la cultura mediática que en la de servicio, se levantan el cuello (blanco) y se engolosinan con obra pública para ganar jugosos negocios e incrementar su popularidad, puentes y más puentes, algunos incluso han construido templos, que no solucionan en mucho la vida de quienes gobiernan, y no crean una base de empleo sustentable, sino eventual principalmente mano de obra para ingenieros y albañiles.
Es claro para el secretario de Hacienda que la dieta a la que expone al mexicano común está muy lejos de su alcance, si bien la crisis para él hace un año era una “gripita” la medicina ahora ha venido a ser peor que la enfermedad.
Ya estuvo suave señor Calderon, México ya no aguanta más, es tiempo, en efecto de reformas claras y responsables, de cambios significativos y no PAN con lo mismo. Ya estuvo suave de justificarse con tono amenazante en sus conferencias y comunicados mientras el hampa, el hambre y el desempleo se estampan en su propia cara.
¿Cuál es su finalidad señor Calderon?, ¿Crear un descontento nacional? , ¿Una evasión masiva de impuestos? No lo entiendo señor, el ciudadano común tiene que comer, pagar renta, luz, gas, teléfono, transporte y cada día ve más difícil satisfacer sus necesidades, esto si cuenta con un ingreso decente. La vida del mexicano que cuenta con un trabajo es de levantarse al alba y regresar en la noche agotado con un poco de dinero para llevar a casa y ahora se lo quiere quitar materialmente de las manos, esto es un abuso, es una indecencia señor presidente. Y qué hay del desempleado que ve su vida en filas interminables en busca de la esperanza de tener un ingreso, qué hay del creciente porcentaje de pobreza que usted pretende borrar como con varita mágica con la fácil, irresponsable y errada fórmula de subir y crear impuestos.
Sépase señor presidente que los ricos de este país no consumen ni aquí ni lo de aquí, ellos se van a Estados Unidos o a Europa a consumir, allá se quedan sus impuestos, es la cada vez más raquítica clase media la que sostiene la endeble economía del país.
Acaso el más pobre no pagará la tasa del 2%, no le aumentará la luz (si tiene) y no se verá afectado por una inflación de precios. Entonces de dónde viene a decirnos que esta medida ayudará a los que más lo necesitan (que al paso que vamos seremos la mayoría de los mexicanos).
Ya estuvo suave de Teletones y de “Redondeos” que lo único que hacen es más rico al rico con cara de misericordia y caridad, son dichas empresas las que deben pagar sus impuestos y no exentarlos y lo más patético aún devolvérselos. Es el gobierno quien tiene la OBLIGACIÓN de proveer SALUD y EDUCACIÓN al país, no es tarea de un Teletón o de un Redondeo.
Qué difícil es entonces ya creerle señor presidente, qué patético es ver que sus propuestas de campaña sólo fueron una pantalla para llegar al poder y sobretodo qué triste es ver en lo que ha convertido a este país.

Atentamente
Eduardo Sastrías Bordes

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EVOCÁNDOTE


Me tiré al pasto junto a tu lápida después de haber armado el pequeño árbol de navidad. A cada esfera me venían los recuerdos de tantos momentos y tantas charlas, las risas y las voces que tejieron tu historia…nuestra historia. Me quise aferrar al pasto como para abrazarte y sólo conseguí sollozar sobre la tierra que te cubre.
Esta ocasión he llevado a mis perritos y que me acompañaran para armar de navidad tu tumba, ¿sabes?, en su propia forma han rezado también por ti.
Una vez terminado de armar el arbolito y puestas las decoraciones me quede mirándolo como quien mira a la nada, se me antojaba adivinar quizá si dondequiera que estés lo estuvieras viendo y si te ha gustado, algunas frases te habré dicho cuando una voz me hizo salir de mi ensimismamiento – “él está feliz” me dijo una mujer que caminaba por el lugar como queriendo con sus pasos aferrarse a la idea de ese alguien que también se fue.
Yo sólo quise abrazar la tierra que te cubre y llorar por mi mismo, por las ilusiones vanas y por el frío de mi cuerpo, por la rutina que me agobia y el viento que corre y me dice que estoy solo, llorar porque se que tus bromas y nuestras risas ahora nada más pertenecen a mi memoria, llorar porque necesito sacar por mis ojos tantas ausencias que me calan y llorarme a este que soy.
Quiero dejar brotar el llanto entonces un poco, reír otro tanto y estar contigo bajo el sol escuchando la nada y tan sólo esperar…

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CUANDO UN AMIGO SE VA

Cuando nos deja un amigo, una estrella en el firmamento se apaga; los sonidos parecen no tener más eco y los días carecen de calor. Cuando un amigo se va buscamos su sonrisa dentro de nosotros para poder seguir adelante y atrapamos su memoria para que nuestro corazón vuelva a latir.
Cuando un amigo se va comprendemos que él es uno de ángeles que Dios nos mandó para sobrellevar la vida.
Hay veces que Dios lo llama de regreso y solos nos quedamos con el tesoro que nos dejó…
Cuando un amigo se va, algo de nosotros se marcha con él.

Con tu muerte se han acabado los rumores, los rechazos y la discriminación que caían sobre ti. Atrás quedaron los medicamentos, no más tratamientos, protocolos, análisis, efectos secundarios ni infecciones oportunistas.
Se terminaron las citas médicas y los análisis de laboratorio. Se acabaron las falsas esperanzas y se apagó la constante sombra que oprime la vida. Se acabaron los desencantos y las metas no cumplidas. Desaparecieron las lágrimas y las frustraciones. Finalizaron los días precarios y de escasez, todo eso que se quedó aquí…
Con tu muerte ha terminado todo menos nuestra amistad.

En memoria de Carlos
13/11/06

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Equipaje

Quiero llevarme la fachada de Catedral con sus santos y sus frailes y la fuente de San Miguel, las tortitas de Santa Clara y los dulces de la reina, el templo de San Francisco con su capilla del Rosario y la Casa del Alfeñique y la de los Muñecos también. Me quiero recargar en la puerta del edificio que fuera mi “Alma Mater” mientras mis oídos se llenan con las campanas que anuncian la misa de siete en San Juan Bautista. Me quiero envolver en el incienso de los santos que recuerda a los muertos mientras me sostengo en una herrería con pilares del siglo XVIII. Me quiero llevar la Talavera y los chiles en nogada de la fonda de Santa Anita y perderme en el barrio de los sapos o sentarme en el barrio del artista.
Me quiero llenar de color y de macetas colgando de balcones que siempre me vieron pasar y cansarme de andar en las calles empedradas hasta que se queden conmigo. Me quiero perder entre la vendimia del Parian y llevarme el olor a viejo del Convento del Carmen e iluminar mi cara con el reflejo del vitral del Pasaje y cargar mi maleta con lo que una vez me prestaron para llenar el vacío de mi corazón.
Escuchar el eco de los rezos y oler el humo de las velas del “Señor de las Maravillas” y pararme frente al edificio de Correos a comer un “borrachito”
Irremediablemente me he de poner a rezar ante la Virgen del Rosario implorándole me clave no a la cruz sino al suelo de esta tierra y me iré pidiendo un milagro mientras me siento en una banca olvidada cerrando mis ojos, esos que se quieren poner a llorar y que he de contener para que no empañen el momento único y vuelvan a un pasado que ya ha dejado de existir pero que aún duele en las entrañas su ausencia.
Me he perdido entre la gente jugando a que soy uno de ellos y quiero comer pollo con pipían en la casa de un buen amigo a las dos de la tarde y emborracharme con tres “pasitas” para olvidarme por un momento que esto sólo existe en mi corazón.
Quiero subirme a la Pirámide de Cholula y mimetizarme con los ángeles del Templo de Tonanzintla, comer también los duraznos en almíbar de Huexotzingo y por la noche dormir arrullándome al ritmo de las campanas de iglesias que gimen y gritan a Dios mientras un tren que atraviesa San Pedro se despide con su canto del día que ha quedado atrás.
Llevarme el Popocatepetl y el Ixtazihuatl que viven en un coloquio eterno.
Las calles de Analco, la China Poblana. y los Fuertes de Loreto.
Y finalmente cerrar mi maleta sabiendo que no hay más camino que el que va hacia delante y que lo que venga siempre será en algún momento un recuerdo
.

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